El mundo entero pagaría un alto precio si hay otra guerra en el golfo Pérsico

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El secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, habló con el secretario general de la ONU, António Guterres, y el primer ministro israelí en funciones, Benjamín Netanyahu, así como los príncipes herederos de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed al Nahyan, y de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, sobre los recientes ataques en Irak.

La portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, se refirió en sendos comunicados a las conversaciones con esos líderes, mientras las autoridades políticas y religiosas de Irak han condenado y rechazado el ataque estadounidense de este domingo contra milicias chiíes.

Con Guterres, según un comunicado de Ortagus, dialogaron sobre los ataques «que llevaron a la trágica muerte de un ciudadano estadounidense y pusieron en peligro muchas otras vidas de estadounidenses».

«El secretario reiteró que las acciones defensivas de respuesta tomadas por Estados Unidos estuvieron dirigidas a disuadir a Irak«, señaló la portavoz, sobre la operación de Washington contra milicias chiíes en el oeste de ese país.

Pompeo, agrega la nota, acordó permanecer en estrecha comunicación con Guterres.

Mientras que con Netanyahu -detalló la portavoz- discutió igualmente sobre la «amenaza que Irán representa para la región».

El secretario de Estado «reiteró que Estados Unidos tomará medidas decisivas para defender a sus ciudadanos y sus intereses contra las amenazas iraníes», agregó.

El diplomático estadounidense expresó en su conversación con el príncipe heredero saudí que los ataques del régimen iraní que dañen a estadounidenses, sus intereses o aliados serán respondidos de forma «decisiva, como se demostró ayer», explica uno de los comunicados suscritos por Ortagus.

En tanto que con el príncipe heredero del emirato de Abu Dabi coincidió en que la acción estadounidense fue «defensiva, proporcionada y justificada», según otra de las notas de la portavoz.

El Pentágono informó el domingo de que Estados Unidos llevó a cabo «ataques defensivos» en Irak y Siria contra la milicia chií Kata’ib Hizbulá (KH), tras la muerte el viernes de un contratista estadounidense debido a los cohetes lanzadas contra una base militar en Kirkuk (Irak).

«En respuesta a los ataques repetidos de Kata’ib Hizbulá (KH) sobre bases iraquíes que albergan a fuerzas de la coalición, Estados Unidos ha realizado ataques defensivos de precisión que degradarán su capacidad para futuros ataques a la coalición», indicó Jonathan Hoffman, portavoz del Pentágono, en un comunicado.

Precisó que las operaciones tuvieron como objetivo tres refugios de esta milicia chií respaldada por Irán en Irak y dos en Siria dedicados «al almacenamiento de armas y centros de comando y control utilizados por KH».

El Pentágono considera que Kata’ib Hizbulá es responsable de la muerte de un contratista estadounidense en un ataque contra una base militar en Kirkuk con más de 30 cohetes en el que resultaron heridos, además, varios militares estadounidenses e iraquíes.

Las milicias progubernamentales iraquíes Multitud Popular, integradas principalmente por chiíes, denunciaron este lunes que veinticinco de sus hombres perdieron la vida en el ataque estadounidense contra las sedes de las brigadas 45 y 46 en la provincia de Al Anbar, fronteriza con Siria.

Además 51 milicianos resultaron heridos por la «agresión brutal», tal y como la calificó en un comunicado un dirigente de Multitud Popular, que ha desempeñado un papel destacado en la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI) en los pasados años y ha sido un apoyo fundamental para las tropas regulares iraquíes.