¿Son los Sunset de Reñaca los culpables de las peleas o son los millennials que no saben divertirse sin emborracharse ?

135 Visitas

La posibilidad de comprar un paquete turístico al extranjero en 24 cuotas, permitió a millones de chilenos poder salir de vacaciones por primera vez. Los destinos predilectos, los paquetes All Inclusive, como los que ofrece el mercado de Cancún, Punta Cana, Bali e Ibizia y al llegar a estos destinos quedaron deslumbrados con un tipo de fiestas que se realizaban en las playas cuando el sol se escondía en el mar. La temperatura ambiente, permitía estar hasta la madrugada en traje de baño, en un bar cosmopolita en la orilla de la playa, disfrutando una cerveza, un cóctel con amigos o amigas. Era un lugar ideal para conocer gente, hablar, conquistar y reír. Todo este escenario acompañado de una música llamada » lounge o con algún Dj». El resultado de esta atmósfera, un atardecer rico, agradable y perfecto, un Sunset.

La idea se quiere traer a Chile y se incorpora en las principales playas balnearios de nuestro país como Pucón, Iquique, La Serena y Reñaca. Pero el resultado no es el mismo, algo falla, algo lo hace distinto, el público.

El cliente normal de un Sunset es primero que todo turista, un turista que además viaja con dinero para gastar en sus vacaciones. Al ser turista, sabe además, que debe respetar las leyes del lugar, de lo contrario, arriesga multas de miles de dólares, a estar preso  1 mes , 1 año, 10 años e incluso pena de muerte. Ya son varios los chilenos que han aprendido la lección por no respetar las reglas estrictas de otros países. Pero las reglas aquí en Chile, son a la chilena, si los tocas y son de familia importante, te costará un demanda o al policía le costará el puesto y si el joven es de clase media  hacia abajo, te acusarán por violar sus derechos. En resumen, estamos enfrente a una generación de jóvenes de cristal que no los puedes tocar, porque se quiebran y por ello se creen con el derecho de hacer todo lo que quieran sin consecuencias.

Lamentablemente Reñaca dejó de ese balneario atractivo que alguna vez compitió con lugares tan emblemáticos mundialmente como Acapulco, Mar del Plata o Punta del Este. Atrás quedaron esas décadas donde todos venían a Reñaca a disfrutar de los teams de verano con mujeres y hombres atractivos, el edificio del ex Long Beach, el bar pirulas ubicado frente al quinto sector, la antigua discoteca Topsy, y el  Anastasia, que tuvieron su apogeo hace casi dos décadas, hoy son lugares ruinosos, a la espera de algún desarrollo y con ubicaciones estratégicas.

Ni los concesionarios que existen en la playa están a la altura, ya que abren recién a las 13 horas sin brindar al turista que se levanta temprano a correr o a caminar de tener un lugar donde tomar un café.

¿ Tienen culpa los Sunset Beach?

La verdad es que su llegada  no comenzó bien. primero porque los primeros dueños que trajeron el concepto hace mas de 5 años,  no hicieron las cosas como corresponde y con lo más fundamental con la documentación necesaria. En enero del 2018, fiscalizadores del municipio de Viña del Mar clausuraron el local veraniego «Sunset Beach», que tenía sólo patente de bar y realizaba acciones fuera del marco de la ley. ¿y por qué? simple, ellos sólo habían solicitado patente de bar, pero no de discoteque. Esto significaba que no podían poner música fuerte dentro del inmueble ni tampoco podían habilitar un sector para que los veraneantes bailaran. Y es que muchos comerciantes que quieren abrir un local de temporada, se les olvida que cada producto que agregue a su lista de servicios, significará otra patente y otras exigencias.

La falta de experiencia de estos nacientes empresarios en el rubro, los hizo estar varios veranos en la palestra informativa y en constantes denuncias, multas y clausuras que terminaron con el cierre de ambos locales. El principal error de los dueños fue escaparse del concepto Sunset original y adaptarlo a la chilena. Ambos locales eran separados por tan solo un edificio y el volumen de la música fue su principal guerra y  llegó a tal nivel que volvió locos a los vecinos.

La selectividad de los clientes es otra gran falencia, no es el público objetivo de un Sunset, pero es lo que hay y es ahí cuando empiezan los problemas. Un simple empujón en un jóven borracho y con algo de drogas en su cuerpo, hace que se convierta en un Rambo chilensis el que puede desatar un batalla campal.

Otro detalle importante que muy pocos conocen, es que según la ley, dice que todo pelea o incluso muerte que se genere hasta ciertos metros de un local con patente de alcoholes, será el local el principal responsable o causal, aunque este no haya sido el origen.

En definitiva el problema no son el concepto de Sunset beach, es más son gran aporte para el turismo, el problema es que no estamos en el caribe, no tenemos turistas de alta gama, que Reñaca es y se convirtió en un balneario de tercera edad y los millennials son una generación de jóvenes de cristal, donde se creen con muchos derechos pero sin ninguna obligación.