Otra empresa de calzado cerró ayer sus puertas Hush Puppies

Después de 35 años, cerró sus puertas este viernes, por lo que dejará de producir uno de sus emblemáticos modelos que, hasta ahora era “made in Chile”, pero ya no más: se trata del conocido modelo Navajo.

La fábrica de Hush Puppies se ubica en calle Departamental de La Florida, región Metropolitana. Ahí trabajaban 27 personas en la creación de este calzado que marcó a toda una generación: la de los 90′. En sus mejores momentos, la fábrica llegó a albergar 500 trabajadores, indica el mencionado medio.

Todo comenzó en marzo cuando victima del “efecto dominó” provocado por el cambio de preferencias en los consumidores en cuanto a la compra de calzado, la reconocida empresa Curtiembre Talca S.A. -con más de 150 años de existencia- cerró sus puertas, atras quedarse sin clientes en el mercado nacional que demanden la materia prima que se produce en esta industria manufacturera.

“El concepto del consumidor en Chile -en general- cambió. Hoy en día de diez personas, siete andan con zapatillas o zapatos sport de tela o sintéticos. Por supuesto, esos zapatos son los que vienen importados”, afirmó Hugo Valdés, jefe de esta planta de producción, explicando el proceso que llevó a prescindir del cuero natural para estos productos.

A este cambio de preferencias en cuanto a lo estético, se suma el que este calzado de “moda” es vendido a precios más convenientes para los consumidores. Y también a pesar del creciente consumo de carteras y bolsos por parte de las mujeres, ocurrió algo muy similar en cuanto por la masificación del uso del plástico.

 

“BUENOS TIEMPOS”
En tiempos de bonanza económica, Curtiembre Talca llegó a surtir de materia prima a todos los fabricantes de calzados del país, contando entre ellos a empresas como Albano, Jarman, Cardinales, Hush Puppies, Calzarte y Guante. Pero todo cambió con el cierre paulatino de estas compañías, justamente debido a la importación de productos similares a menor precio, los cuales provienen del Asia Pacífico.